
Fue un éxito en todo el mundo. Alcanzó el número uno en las listas de ese país y en Reino Unido, durante cuatro semanas en abril de 1973. Asimismo, logró el número uno en las listas australianas durante siete semanas.
Se trató del single más vendido en 1973, tanto en los
Estados Unidos como en Reino Unido. En 2008, la revista Billboard clasificó a
la canción como la más grande de todos los tiempos, entre 37 temas, en su
edición de la celebración del aniversario 50 de la Lista Hot 100.